Guardi y Venecia
EN LA COLECCIÓN DEL MUSEO GULBENKIAN
Un excepcional conjunto de obras que presentan a Venecia
con la vitalidad e ilusionismo que solo Francesco Guardi
supo darle a las vistas de la ciudad.
La fiesta de la Ascensión en la plaza de San Marcos
La Fiesta de la Ascensión en la Piazza San Marco
hacia 1775. Óleo sobre lienzo. 61x91cm.
DETALLE de “La fiesta de la Ascensión en la plaza de San Marcos” DETALLE
La fiesta de la Ascensión en la plaza de San Marcos
La Fiesta de la Ascensión en la Piazza San Marco
hacia 1775. Óleo sobre lienzo. 48x78cm.
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La partida del Bucintoro
The Departure of the Bucintoro
hacia 1765-1780. Óleo sobre lienzo. 61 x 92 cm.
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El puente de Rialto según el proyecto de Palladio
The Rialto Bridge after the Design by Palladio
hacia 1770. Óleo sobre lienzo. 61 x 92 cm.
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Regata en el Gran Canal
Regatta on the Grand Canal
hacia 1775. Óleo sobre lienzo. 61 x 91 cm.
Regata en el Gran Canal junto al puente de Rialto
Regatta on the Grand Canal Near the Rialto Bridge
hacia 1780. Óleo sobre lienzo. 45,1 x 69,2 cm.
La isla de San Giorgio Maggiore
The Island of San Giorgio Maggiore
hacia 1790. Óleo sobre tabla. 19,4 x 16,5 cm.
El Canal de la Giudecca con la iglesia de Santa Marta
The Giudecca Canal with the Church of Santa Marta
hacia 1770-1780. Óleo sobre lienzo. 32,5 x 46,5 cm.
DETALLE de “l Canal de la Giudecca con la iglesia de Santa Marta” DETAIL
El Gran Canal junto al puente de Rialto
The Grand Canal at the Rialto Bridge
hacia 1780-1790. Óleo sobre tabla. 52 x 84 cm.
Las compuertas en Dolo
The Lock Gates at Dolo
hacia 1774-1776. Óleo sobre lienzo. 34 x 55 cm.
DETALLE de “Las compuertas en Dolo” DETAIL
Vista del Molo con el Palacio Ducal
View of the Molo with the Ducal Palace
hacia 1780-1790. Óleo sobre lienzo. 48 x 78 cm.
DETALLE de “Vista del Molo con el Palacio Ducal” DETAIL
Vista del Molo con el Palacio Ducal
View of the Molo with the Ducal Palace
hacia 1790. Óleo sobre tabla. 25 x 35 cm.
El puente sobre el Brenta junto a las compuertas en Dolo
The Bridge over the Brenta Near the Lock Gates at Dolo
hacia 1770-1780. Óleo sobre tabla. 18 x 14 cm
Pórtico con figuras
Portico with Figures
hacia 1778. Óleo sobre tabla. 24 x 17 cm.
El pórtico del Palacio Ducal
The Portico of the Ducal Palace
hacia 1778. Óleo sobre tabla. 24 x 17 cm.
LOS CAPRICHOS
Capricho
Capriccio
hacia 1770-1780, Óleo sobre lienzo. 46 x 34 cm.
Capricho arquitectónico
Architectural Capriccio
hacia 1770-1780. Óleo sobre tabla. 19 x 15 cm.
Paisaje con ruinas
Landscape with Ruins
hacia 1770-1780. Óleo sobre tabla. 18 x 14 cm.
Giacomo Guardi
Regata en el Gran Canal junto al puente de Rialto
Regatta on the Grand Canal Near the Rialto Bridge
hacia 1791. Óleo sobre lienzo. 49,5 x 83,2 cm.
CANALETTO
Il Bucintoro
The Bucintoro
hacia 1745-1750. Óleo sobre lienzo. 57 x 93 cm
Colección Thyssen-Bornemisza, en depósito en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona
DETALLE de “Il Bucintoro” DETAIL
Sobre Francesco Guardi, entrevista a Mar Borobia
Comisaria de la exposición
PATRONS (P): Usted que ha estudiado detenidamente la obra de Francesco Guardi ¿Qué pregunta sobre su obra le habría gustado que le hicieran y nadie le ha preguntado?
Mar Borobia (MB): Pues tal vez cómo hubiera pintado Guardi la Venecia de hoy. Imagino que sus escenarios serían prácticamente los mismos: la plaza de san Marcos, el Molo, tramos muy reconocibles del Gran Canal con el puente de Rialto como protagonista al que incorporaría posteriores como el de la Academia. Esos lugares icónicos de la Venecia del siglo XVIII son los que seguimos buscando hoy por ser los más famosos y también los más hermosos. Tal vez en esa visión actualizada los espacios estarían saturados por una multitud de figuras y de grupos que van y vienen admirando la ciudad y, a veces, dada su densidad no nos permitirían contemplar el pavimento. Las pinturas estarían trabajadas con grandes manchas de colores intensos y pinceladas desmaterializadas que nos dejarían percibir la humedad del ambiente.
P: De manera recurrente se comparan las obras de Guardi y Canaletto ¿Cómo eran de distintas las personalidades de Canaletto y Guardi que han provocado técnicas expresivas tan diferentes en sus obras, aun trabajando sobre los mismos temas?
MB: La comparación es inevitable ya que ambos comparten el mismo género. Guardi estudió y aprendió de Canaletto sobre todo composición y encuadres, aunque también tuvo en mente a otro artista veneciano de vistas que fue Marieschi. La forma de interpretar esa realidad veneciana es completamente distinta en estos dos artistas. Mientras que a Canaletto le gustan las formas nítidas y calculadas Guardi se conducía por un puro instinto pictórico. Canaletto, además, aplicaba la pintura sobre la superficie de la tela de manera uniforme preservando la forma mientras Francesco disuelve la forma en sus vistas y huye de los perfiles nítidos y definidos. En resumen, dos personalidades de sensibilidades muy distintas que abordaban sus temas uno desde la objetividad y el otro de la subjetividad.
P: ¿Podríamos considerar a Guardi como el cronista de la actividad cotidiana de Venezia en contraste con Canaletto más preocupado por el registro preciso de la arquitectura?
MB: Guardi independientemente de las escenas que acompañan y dan vida a sus vistas si fue un cronista de su época. Así lo atestiguan acontecimientos que plasmó en telas y dibujos como la visita a Venecia en 1782 de los condes del Norte, futuro zar de Rusia y su consorte, así como los actos en los que participaron agasajados y organizados por la República. A ello se añade la visita del papa Pío VI o el incendio de San Marcuola, en 1782, del que dejó una huella visual de cómo fue el siniestro en óleos y dibujos. Si el fue testigo directo de estos acontecimientos destacados para la ciudad no lo fue menos con sus numerosas representaciones de fiestas, regatas, juegos y carnaval.
P: ¿Estas dos visiones distintas del vedutismo que han aportado a la pintura de artistas posteriores?
MB: Son dos formas distintas de pintar que han tenido una amplia difusión dentro de la historia del arte. Por un lado la forma, el perfil, el dibujo y la nitidez de Canaletto frente a la mancha, el color y la disolución de Guardi.
P: ¿Cuánto influyó el Grand Tour en la difusión de la obra de Guardi y hacia qué países?
MB: Los viajeros británicos del Grand Tour fueron piezas esenciales en la difusión de estas vistas de ciudades, especialmente de Venecia. Estas pinturas se convirtieron en recuerdos de su gran viaje de juventud, de lo que habían visto y vivido. Vistas de postal que decoraban sus residencias que además de evocar recuerdos fueron en mas de una ocasión objeto de comentario de esas vivencias. Francesco Guardi pese a tener el apoyo del Estado y de la iglesia de su ciudad no tuvo como Canaletto un agente como el cónsul Smith, cónsul británico en Venecia entre 1744 y 1760, que fue el artífice de facilitar las adquisiciones de Canaletto entre los aristócratas británicos que hacían el Grand Tour.
P: ¿Sobre qué otros artistas posteriores influyeron en su técnica y su obra? ¿Como su obra era muy apreciada por los impresionistas, podemos considerarla en cierta medida como un precursor de la técnica y el plein air? ¿Podemos encontrar el inicio de esta técnica de toque vigoroso y preciso de los impastos en la obra de Frans Hals?
MB: La técnica de Guardi es subjetiva. Usa una pincelada moderna cargada de color que desmaterializa la forma y que capta la atmósfera circundante. Sus manchas luminosas plenas de intensidad nos trasmiten sin dificultad el deterioro de fachadas y enseres con un toque nostálgico. En su técnica y en la forma que tiene de aplicar el aceite a la superficie juega un papel destacado el soporte que utiliza por la rugosidad y las texturas que generan. Sin lugar a duda su forma de interpretar la pintura le abre al siglo siguiente ya movimientos modernos. Tal vez ese gusto por la mancha por la destrucción de la forma habría que buscarla en otro gran artista veneciano, Tiziano, concretamente en la producción de sus últimos años.
P: ¿Como especialista en pintura antigua considera que Guardi está ocupando suficiente posición prominente en la pintura, o merece más reconocimiento, y por qué?
MB: La figura de Francesco Guardi ha sido complicada de definir. Su participación en el taller familiar como un miembro más bajo la dirección de su hermano Antonio, jefe absoluto, no facilitó su personalidad que se empezó a perfilar precisamente tras la muerte de Antonio en 1760. Tampoco facilitaron las cosas que en el siglo XIX muchas de estas vistas, por su gran popularidad, junto con las de Marieschi o Belloto, se asignarán al artista más conocido del vedutismo, Canaletto. Sin embargo, fue precisamente en este siglo XIX cuando se empezó a trabajar en el taller de los Guardi para tratar de diferenciar las manos. Hoy Francesco Guardi es un pintor reconocido y admirado cuya obra ocupa en colecciones y museos un puesto más destacado.
Francesco Lazzaro Guardi (5 de octubre de 1712 – 1 de enero de 1793) nació en Venecia, en una familia de la nobleza menor procedente del Trentino. Su padre, Domenico (nacido en 1678), y sus hermanos, Nicolò y Gian Antonio, fueron también pintores.
Tras una etapa inicial en la que ejerció principalmente como pintor de historia, de temas religiosos, frescos e incluso bodegones, Guardi comenzó a pintar vistas de su ciudad, siguiendo primero el estilo preciso de su predecesor Canaletto para añadir después vitalidad e ilusionismo a sus composiciones. Tras el fallecimiento de Canaletto en 1768, se convirtió en el vedutista más importante de Venecia.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
P.º del Prado, 8, Centro, 28014 Madrid
(34) 917 91 13 70