REMEDIOS VARO

"La pasión de ser mujer"



Country: Spain
Author: Eugenia Tusquets - Susana Frouchtmann
Artist: Remedios Varo
Editor: Océano Circe
Year: 1908-1963

 

remedios-varo-retratoImagen izquierda, retrato de Remedios Varo.  Imagen derecha, obra de Remedios Varo, Creación de las aves, 1957

Este libro recoge una docena de testimonios femeninos con un nexo común: la voluntad de superación y la ambición de existir en plenitud. Maria Callas, Hannah Arendt, Eleanor Roosevelt y Teresa de Ávila comparten páginas, entre otras, con Remedios Varo, Virginia Woolf,  Emilia Pardo Bazán, Anaïs Nin o Mercè Rodoreda.

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Autoras:

Eugenia Tusquets recrea aquella faceta de sus vidas que las han transformado en personajes dignos de atención, ese episodio revelador que ha quedado escondido tras la nube de su fama y la narración a veces ambigua de su existencia. 

Susana Frouchtmann delimita el contexto en el cual se produce esa transformación privada, en forma de crónica periodística-biográfica que completa cada perfil y hace comprensible la verdadera envergadura de lo que, de otra forma, parecería un mero relato anecdótico. En algún momento, todas ellas debieron decidir si seguían el camino marcado por la sociedad de su época o el que les imponía su ser interior. El resto ya pertenece a la Historia.

 

 

 

 Remedios Varo: una historia de amor al arte y otras pasiones 
Resumen del texto de Eugenia Tusquets

Remedios llega a México con su novio Benjamin Péret huyendo de la invasión de los nazis en Francia. La pareja estaba viviendo en París desde que abandonaron España a raíz de la guerra civil. En México contactan con la colonia de exiliados europeos y se forma un grupo de artistas e intelectuales que se integran con naturalidad en el ambiente cultural mexicano. Muchos de ellos habían formado parte del movimiento surrealista francés, y la cultura mexicana los atrapa e integra. Encuentran en el país un ambiente muy propicio, donde la magia forma parte de la realidad cotidiana…

Remedios lo capta nada más llegar a la capital y siente inmediata fascinación por el color local, la música, los olores, por esos vendedores ambulantes de hierbas o velas que se instalan en cualquier esquina, por el encanto de los barrios y calles. Decide instalarse, tal vez definitivamente, entre estas gentes. Desde sus principios como artista en España y Francia, no se puede decir que su pintura sufra en México un cambio radical, pero sí que evoluciona y se magnifica bajo la hipnosis de ese entorno cultural tan intenso…

 el-rey_el-mundoObras de Remedios Varo: imagen izquierda, El Rey, 1958 .   Imagen derecha, El Mundo, 1958

Han transcurrido unos años durante los cuales Remedios ha acumulado muy diversas vivencias, aunque nunca ha dejado de pintar. Se siente ahora suficientemente segura de su obra y decide por fin mostrarla a la galería Diana, una de las importantes de la capital. Clara y Jesús Bal y Gay, los galeristas, acuden a su estudio y quedan profundamente impresionados. No dan crédito a lo que están viendo. La pintura de Remedios rechaza cualquier tipificación; es el gran espectáculo de la libertad, un abrir de puertas a todo tipo de seres, objetos y escenarios; la imaginación desbocada, sin límites, pero, al mismo tiempo, un control absoluto de la técnica.

Hay que encuadrarla dentro del estilo surrealista, claro está, pero es tan personal y diferente a todo lo visto hasta el momento… Obviamente la artista, desde siempre aficionada a la hechicería y las ciencias ocultas, ha encontrado en la cultura autóctona del país, igual que lo hiciera en el surrealismo parisino, el terreno ideal, un hogar de analogías y correspondencias donde sentirse a gusto; lo suyo es mucho más que una fantasía surgida de esa estética de las civilizaciones extinguidas, de la magia, lo telúrico, los talismanes…

Una biografía más que extraordinaria
Resumen del texto de Susana Frouchtmann

La figura de Remedios Varo, que en el panorama internacional está entre las grandes pintoras del surrealismo junto a Leonor Fini, Dorothea Tanning, Kay Sage, Leonor Carrington…, obliga a reconsiderar el reconocimiento de la mujer en el arte, siempre inferior al del hombre. Solo hay que observar el valor de sus obras en las grandes subastas. Únicamente Frida Khalo —que nunca se consideró surrealista y la cuestión aún genera debate— alcanza cifras notables…

De hecho, el único museo del mundo que tiene una extensa obra de la pintora es el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de México (país que ha hecho suya a Remedios). Asimismo, se tiene conocimiento de que algunos grandes coleccionistas poseen óleos de Varo entre sus joyas más preciadas. Pero en España, su país natal, se la conoce bien poco porque en ninguna institución cultural del país se puede ver su obra…

Con su padre, Remedios estudió el funcionamiento de la cámara oscura y el de otros instrumentos; y se inició en el dibujo técnico, en el que él era un maestro exigente. Ella estaba tan dotada que ya de niña aprendió a trazar perspectivas. Como lectura, sus preferencias fueron Alejandro Dumas, Edgar Allan Poe y Julio Verne, así como libros sobre misticismo y filosofía oriental. Le atraían lo mágico, los sueños y el misterio…

Entre los estudiantes de San Fernando coincidió con la pintora surrealista Maruja Mallo y con Salvador Dalí, entre otros. El ambiente artístico de Madrid estaba en plena evolución (y sublevación), influido por la corriente surrealista que llegaba de Francia. Lorca, Buñuel y Dalí se ocupaban de agitar el panorama…

Bohemia en París

El 6 de junio de 1930, Remedios se casó  con el artista vasco Gerardo Lizárraga. Tras el enlace, la pareja se marchó a París. Vivían de pequeños encargos publicitarios, con muy poco dinero, en una minúscula y fría buhardilla. Los famosos cafés parisinos eran el hogar que compartían con otros aspirantes a artistas. Ahí estaba la bohemia con la que Remedios había estado soñando, aunque aún no pudo acceder al grupo surrealista tan anhelado…

Tras dos años en París, a Gerardo le llegó una oferta de Barcelona, como dibujante en la compañía de publicidad Walter Thompson. Remedios y Gerardo se instalaron en un estudio de la plaza Lesseps. Ambos se adaptaron rápidamente a la ciudad y pronto establecieron lazos de amistad con un grupo de artistas. Entre ellos se encontraba Esteban Francés, de Port Bou, seis años más joven que ella, quien no tardó en convertirse en su amante. Desde este momento, y a lo largo de su vida, la artista mantuvo relaciones simultáneas, consentidas por todos los implicados.

La vida en España era cada vez más difícil y convulsa por el inicio de la guerra civil y, por el consecuente quebranto de las actividades culturales. En 1937, Remedios y su nuevo amante marcharon a París. En París, se relacionaba con Max Ernst, Joan Miró, Victor Brauner, Wolgang Paalen, Salvador Dalí, Paul Elouard, Yves Tanguy, Leonora Carrington… Esta última, entonces amante de Max Ernst, sería la mejor amiga de Varo hasta el final de su vida…

La Segunda Guerra Mundial, y especialmente la entrada de las tropas de Hitler en Francia, pusieron fin a su vida en París (y en Europa). Consiguió visado para salir de Francia: primero hacia Casablanca, adonde llegó tras pasar por peripecias dignas de película; luego México, el país del que Remedios hizo su tercera patria…

Carrera meteórica en México

diego-rivera_-gato-helecho_naturaleza-muerta-resucitandoLos primeros años de Varo en México tampoco fueron fáciles. Los artistas más importantes del país encabezados por Diego Rivera y Frida Khalo, que no querían saber nada de artistas que vinieran de Europa, les dispensaron una fría acogida y se opusieron a que la obra de los exiliados fuera expuesta en las galerías más significativas.

Pero en 1955, Varo participó en una muestra colectiva de la Galería Diana con dos obras. Se sentía tan insegura que cuando en la galería le preguntaron qué precio debían poner, ella, aterrada, no supo contestar. «¿Crees que te van a comprar? » le preguntó Ikerne, segunda esposa de Gerardo Lizárraga y gran amiga de la artista. « ¡No! No me conocen en absoluto», le respondió ella. «Pues entonces ponlos carísimos», dictó Ikerne.

Y sus cuadros no solo no pasaron inadvertidos sino que público y prensa —a destacar la reputada crítica de arte Margarita Nelken— se rindieron a su talento. A esta exposición pronto le siguió una individual a la que concurrió con doce cuadros que se vendieron en menos de tres días.
El éxito les sobrepasó a todos. También a Diego Rivera, que cayó rendido ante su obra. El reconocimiento de Rivera por Varo no solo fue excepcional sino definitivo en su carrera. Todos los coleccionistas o amantes del arte deseaban tener una obra suya, por lo que la demanda se disparó…

En 1958 participó en el Primer Salón de Arte de la Mujer en las Galerías Excélsior de México junto con Leonora Carrington, Alice Rahon, Bridget Tichenor y otras. Sus ratos de lectura los dedicaba a textos místicos, así como a la alquimia, la geometría sagrada, el oráculo chino I Ching, las leyendas del Santo Grial. Y vivía rodeada de gatos; algo que no debe extrañar ya que en el mundo esotérico se reconoce a los mininos un poder mágico infinitamente superior al del hombre…

…en 1962 expuso de nuevo individualmente en la Galería Juan Martín con quince óleos que no hicieron sino que consolidar aún más su prestigio y fama. Remedios, que solo concedió una entrevista en su vida a la crítica e historiadora Raquel Tibol, se había convertido en una gloria nacional mexicana.

El 8 de octubre de 1963 murió de un paro cardíaco. Tenía cincuenta y cuatro años. El último óleo que dejó terminado se titula, paradójicamente, Naturaleza muerta resucitando. Su obra, si bien de origen surrealista, se podría decir que es inclasificable…

 

Foto superior: Diego de Rivera
Foto intermedia: Remedios Varo, Gato Helecho, 1957
Foto inferior: Remedios Varo, Naturaleza Muerta Resuscitando

Ver más obra pictórica de Remedios Varo

 

 

 Crítica literaria del libro “La pasión de ser mujer”. 
Por Dory Sontheimer, escritora

Primer acierto, las autoras han encontrado el nombre adecuado
Es un libro escrito por dos mujeres y editado por otra mujer. En su contenido, la biografía de 12 féminas con personalidad. Merece un aplauso la selección de las protagonistas, por su diversidad y al mismo tiempo por su similitud.

Cuando lees sus nombres piensas:
¿Pero que tendrá que ver Teresa de Avila con Raquel Meller , Remedios Varo, Hedy Lamarr, Madame de Staël, Maria Callas, Emilia Pardo Bazán, Virginia Woolf, Eleanor Roosevelt, Hannah Arendt, Anaïs Nin o Mercè Rodoreda?  
Todas siendo diametralmente opuestas, tienen muchas cosas en común. Son mujeres que destacaron por su personalidad, por su tenacidad, por su perseverancia, en un mundo dominado y regentado por los hombres. Fueron triunfadoras en sus objetivos y fueron vulnerables en sus debilidades, como cualquier ser humano.

Una obra inteligente y analítica
Inteligente porque en 20 páginas para cada biografía, las autoras han sido capaces de mostrarnos la personalidad de cada protagonista y hacernos una semblanza de cada una. En la primera parte, Eugenia Tusquets a través del punto nodal de cada una de ellas, nos explica su trayectoria. Narra aquel momento de sus vidas, en las que conocemos su carácter, su fortaleza o su vulnerabilidad.

Es una obra analítica porque a continuación, Susana Frouchtmann, cumpliendo su labor periodística nos sitúa al personaje y nos describe su vida. Concentrar esto en 20 páginas tiene muchísima dificultad. Significa haber penetrado en cada una de estos personajes, haberte vestido con su piel, haber intentado respirar como ellas, situarte en su época, conocer la historia, la situación política y social del momento, cómo la sociedad de su época influyó enormemente en sus vidas, etc. Una inversión de estudio, tiempo, capacidad analítica, sicológica y sobre todo, una enorme capacidad de síntesis. Me consta las horas de inversión de las dos en poder resumir cada una de estas vidas.

Un libro donde no sobra ni una coma ni un punto
Cada una de las palabras de este texto tiene un significado dentro de la obra. No son palabras banales. Esta es una de las grandes virtudes de un buen escritor. No tener frases superficiales. Pensar cada uno de los mensajes que quieres colocar en tu manuscrito. Por qué lo escribes, qué significado quieres darle y que quieres que el lector obtenga a través de su lectura. Es un mérito literario.

Otra de las grandes cualidades de este libro es su fácil lectura. Puedes leer una historia y explorar sobre el personaje si te ha llamado la atención, saber más sobre aquella persona. Las autoras nos han dado la información necesaria para ello. El libro no te obliga a hacer una lectura continuada. Puedes saltar de personaje arbitrariamente según tus predilecciones. Yo lo he hecho. Confieso que empecé con Hannah Arendt, de la que realmente me han quedado ganas de explorar más.

Un libro ameno. Engancha
Cuando empiezas con cada una de las biografías te encuentras atrapado por el interés que despierta. Gracias a Eugenia Tusquets y Susana Frouchtmann hemos tenido la oportunidad de conocer la vida de algunas grandes mujeres de las cuales no sabíamos mucho y que han tenido unas historias significadas. Personas muy conocidas y de otras que sin ser tan famosas, descubrir su grandeza.

Todos aquellos que lean el libro se darán cuenta del enriquecimiento cultural personal que aporta. Una lectura fácil y rápida, virtud importante para nuestra época. Ojalá este formato tenga continuidad.

*Dory Sontheimer es autora del libro “Las Siete Cajas”


300 px ancho_72 pppTítulo: LA PASIÓN DE SER MUJER
Sello:
 Océano Circe
Colección: Biografía
Autores: Tusquets, Eugenia / Frouchtmann, Susana
Formato: 13,7 x 21 cm
Páginas: 352
Presentación: Rústica con solapas
ISBN13: 978-84-7765-305-9